viernes, 11 de mayo de 2012

Aún no ha terminado mi tortura de trabajo final de carrera. Mi tutora parece haberse olvidado de mi y no me contesta a los correos pero a pesar de que el agobio me puede, estoy muy contenta. No podía dejar de escribir esto aquí, para que si alguna vez me falla la memoria pueda venir y recordarlo. Veis esta foto? la del pantalón negro soy yo, y la otra persona es él, el de siempre. El que dio sentido a este blog y comenzó llamándose X para pasar a nombrarle solamente por "él".



Vereis, hace unas semanas me decidí a mandarle un mail. Me sentía con fuerza y tenía ganas de saber de él. Escribí pensando que simplemente lo leería e incluso que directamente lo eliminaría, pero cual fue mi sorpresa cuando me contesto. Si,lo hizo. Su contestación no fue muy extensa pero para mi era más que suficiente, intercambiamos un par de mail y yo acabe despidiendome en el último. Me despedi de él diciéndole que quizá le pareciera una locura pero que tenía ganas de verle, que si a él le apetecía algún día que seguía teniendo el mismo número de teléfono. Si no, le deseaba mucha suerte en todo. Como esperaba a este mail no contesto. Pero tras dos semanas, el miércoles supe de él. Me mando un mensaje a 11:49 h. de la mañana. Me decía que si me apetecía que nos viéramos esa tarde. Me costo un rato contestarle, los nervios se pusieron a flor de piel y no se por que necesite llorar, pero acabe contestándole que si, que nos veíamos esta tarde.

Quedamos a las siete en una parada de autobús cerca del parque al que solíamos llevar a los perros a pasear y en el que solíamos tirarnos horas hablando y queriéndonos mucho. Llegue cinco minutos antes creyendo que él aún no habría llegado y en cualquier momento se bajaría del próximo autobús, pero no, él ya estaba allí. Se había metido en el parque a leer mientras me esperaba. Me tire a darle dos besos, creo que en ese momento él no supo si hacerlo,pero yo fui directa. Nos adentramos en el parque y buscamos un banco donde sentarnos. Él se puso al sol y le dije que si quería me ponía yo en esa parte. Me contesto diciendome que no, que no me preocupase que no tardaría mucho en irse. Y empezamos a hablar y a hablar, parecíamos dos amigos entre los que no había pasado nada pero que llevaban mucho tiempo sin verse. Me encantaba que me mirase a los ojos y verle ahí , parecía el de siempre pero más adulto aunque igual de guapo. Yo no paraba de sonreír, me encantaba estar ahí con él, le echaba tanto de menos... Sobre las ocho y pico le dije que cuando quisiera que nos íbamos, como me había dicho que no tardaría mucho quise ponerle las cosas fáciles por si se quería ir y no sabía como hacerlo. Me dijo que no, que él no se quería ir, que si me quería ir yo que nos íbamos. Yo no me quería ir, hubiera parado el tiempo en ese momento en que me miraba a la cara y sonreíamos. Al final la tarde se alargo hasta las nueve y media, tenía que irse a casa a cenar. Le dije que le acompaña al autobús. Cuando este vino yo fui a darle dos besos y él me abrazo diciendome que se alegraba de verme tan bien. Me despedi diciéndole que si alguna vez quería que volviéramos a vernos que me avisase, sonrió y asintió con la cabeza.
No sé si volveré a verle, ni tan siquiera sé si volveré a saber de él pero el verle y tenerle tan cerca me hizo ser feliz.
Ayer me escribió una amiga suya preguntándome. Por lo visto él le había contado que nos habíamos visto. Y aunque cosas como estas no me hubiera gustado saberlas, para evitar más jaleos en mi vida, según ella él la dijo textualmente: "Quede con ella y me sorprendió gratamente" 

:)

2 comentarios:

Laura. dijo...

Me alegra mucho que esa pequeña tarde fuera especial para ti y, por lo visto, para él también.
Estoy segura de que os seguireis viendoos.
Besooos!:)

Tana dijo...

Gracias por tus comentarios Laura!
Ojala, me haría muy feliz:)
Un beso!!! =)