jueves, 12 de mayo de 2011

Estoy hasta la polla de tener la sensación de estar viviendo en un jodida noria. Un día me levanto decidida a comerme el mundo y al siguiente me levanto con ganas de tirarme todo el santísimo día escondida bajo el edredón. Llevaba unos días sin derramar una sola lágrima, ¿y hoy qué?. Tengo que llorar por que si no me ahogo. El martes por la mañana me llama. Si, enciendo el móvil y me encuentro con dos llamadas perdidas suyas. Me temblaron las piernas como si le tuviera delante. Tardé, pero le puse un mensaje preguntándole, si me había llamado y si estaba bien. (Que idiota, ¿no?. Pensar que me llamaba por que le ocurría algo...). Cuando ya daba por hecho que ni contestaría, de repente, en mi mochila, comienza a sonar esa canción que ya tanto detesto, y en la pantalla de mi móvil, su nombre. (¿Que coño hace llamándome casi a la hora de comer? Si tiene contrato a partir de las cinco de la tarde y en un pasado me llamaba antes de esa hora solo si era algo urgente, si no, o me daba un toque, para que lo llamase yo, o me ponía un mensaje). Respondí, la verdad es que creí que le pasaría algo o (idiota de mí) que me necesitaba o quería verme. Pero no, nada de eso. Me llamo por que se lo pidió su madre, quien no era capaz de localizarme y estaba preocupada. Él no me lo dijo, pero ella, luego sí. Se mostró dulce, como el día que fuimos al cine juntos, me pregunto que si estaba bien, que cuando tenía el examen y que si necesitaba que me acercaran que le avisara a él o a sus padres. Me temblaba la voz, solo fui capaz de decirle que vale, que no se preocupasen y que era mañana. Incluso me pregunto que donde estaba (¿qué cojones le importa saber donde estoy?). Se despidió diciendome que le llamara para lo que necesitase, y con un beso. Ayer le vi conectado, supongo que él a mi también, en verdad me quede esperando a que me preguntase que tal había ido el examen o algo. Pero ya os imaginareis que nada de nada, no me dedico ni un simple "hola". Y me da asco y rabia que esto sea así. Me conoce, coño incluso mejor que mis propios padres, y si no se ha olvidado de mi sabrá que no me gusta esto. Que necesito que este ahí o que desaparezca, pero que no me llame, me hable o quiera llevarme al cine como si todo pudiese ser bonito y luego sólo me llame por que se lo ha pedido su madre.
Y yo me quedo así. Sintiéndome como una jodida idiota por esperar que me dijera algo, por ponerle un mensaje creyendo que le ocurría cualquier cosa, y por seguir esperando a que cualquier día se de cuenta de que ha cometido un error al menos dejandome perder como mejor amiga. No se como puedo ser tan imbécil...


1 comentario:

desentonada dijo...

a veces somos imbéciles y no sé sabe por qué, pero así somos...